lunes, 12 de febrero de 2018

Los jardines de la luna – Steven Erikson



Sinopsis; Los jardines de la luna:
Guerras, juegos de poder, intrigas palaciegas, asesinatos, secretos, magia y dioses; ingredientes que rápidamente entran en combustión para desatar el caos en el Imperio de Malaz que se encuentra deteriorado debido a la seguidilla de guerras. En el frente de batalla conoceremos a un recién ascendido capitán Paran que comienza a comprender más profundamente al Imperio y los designios de la Emperatriz Lassen; al sargento Whiskeyjack y su pelotón enviados a una misión suicida; a la consejera Lorn y el difícil objetivo que debe cumplir; todo con el afán de conquistar Darujhistan último gran bastión libre del continente de Genabackis, sin embargo otros poderes disputan este territorio, y escondidos en sendas mágicas, hasta los dioses quieren una tajada.

Sobre el autor: 
Nace en Toronto, Canadá en 1959. Estudió arqueología y antropología, su gran afición por los juegos de rol y el mundo de la fantasía lo impulsó a escribir su saga de Malaz: el libro de los caídos, perteneciente a la fantasía épica y publicada entre los años 1999 y 2011.

Un mundo inagotable:
Tenemos que tener en cuenta que el autor, como bien explica en el prologo de esta novela, se propuso un proyecto ambicioso: una gran saga de fantasía épica. ¿Cómo ha buscado conseguir esto? Creando un mundo que se vuelve cada vez más vasto página a página, e incluso no se llega a agotar ni a conocer en su mayoría en las casi 700 que componen este primer volumen. Es sabido que cantidad no significa calidad, pero aquí hay ambas cosas: un gran mundo por recorrer, muchos e interesantes personajes, tramas entrecruzadas, conspiraciones, secretos, etc. Esta complejidad en continuo movimiento, el hecho de que la historia arme su línea narrativa desde diferentes puntos de vista, desde lugares geográficos distintos o los mismos sucesos vistos por diferentes ojos, provocan una gran complejidad dotando a la novela de realismo. El mundo de Malaz se vuelve tangible.

“-Algún día seré soldado –dijo Ganoes.
-Solo si fracasas en todo lo demás, hijo –gruñó el oficial-. Empuñar una espada es el último acto de un hombre desesperado. Recuerda mis palabras y busca en tu interior un sueño que sea más valioso.”

Ritmos, entre el vértigo y la calma:
Estás casi 700 páginas pueden asustar a más de uno a golpe de vista, sin embargo son fácilmente devoradas. Es verdad que puede llegar a agobiar la cantidad de personajes, las distintas facciones que se enfrentan y des nortear los distintos puntos geográficos que son nombrados, pero una vez que se toma carrera en la lectura es difícil de abandonar debido a la intriga que provoca el desarrollo de los sucesos, las vueltas intricadas que dan los personajes, como se van cruzando entre ellos y los distintos efectos que esto provoca. Hay momentos bien diferenciados: la calma aparente de las intrigas o trama política y los estallidos provocados por la acción guerrera, magia, espadas y sangre; todo en una perfecta armonía.
También hay que destacar con respecto a esto que Steven Erikson no ha querido escribir una obra hermética, sino compleja en su estructura, por lo cual su prosa es fácil y ágil de seguir. La armonía entre ritmos es lo que permite que el lector se mantenga enganchado y no quede extenuado o aburrido, un gran logro por parte del autor.

“(…) tengo cosas que hacer, después de todo. Soy algo más que una simple mensajera. Quienes saben reconocer la sabiduría cuando reciben pruebas de ella me tienen por alguien valioso. Soy Arpía, la mayor de los grandes córvidos  de Engendro de la Luna, aquella cuyos ojos han presenciado un millar de años de locura humana. De ahí mi harapienta capa y mi pico roto, pruebas de vuestro indiscriminado afán de destrucción. No soy sino el testigo alado de vuestra eterna locura.”


Un mundo para todos y todas, diversidad:
 La mujer aquí está sumamente presente lo cual fue una grata sorpresa. Desde el inicio sabemos que el Imperio de Malaz está gobernado por una Emperatriz, conocemos a su Consejera (cargo de confianza que funciona como representante de la emperatriz), conocemos fuertes hechiceras y hasta a  asesinas, sin que falte la doncella. Además de esto también conocemos a algunas razas que pueblan el continente de Genabackis y como es su relación y posición con respecto al Imperio o los prejuicios que se generan. Esto provoca que el mundo sea profundamente diverso y aborde cuestiones que son de actualidad.

“Una sonrisa tímida se dibujó en los labios de Lorn al comprender la situación: El Puño Supremo era un hombre cansado y manco; la Consejera de la Emperatriz llevaba el brazo hábil en cabestrillo, y Toc el Joven, último representante de la Garra en Genabackis, era tuerto y tenía quemada la mitad del rostro. Ahí estaban, los representantes de tres de los cuatro poderes del Imperio en el continente, todos ellos con un aspecto lamentable.”

Intervención divina al estilo griego:
Los dioses son personajes tan importantes como los humanos, y así como los griegos transmitían en sus leyendas, no pueden intervenir en los asuntos humanos directamente debe ser por medio de objetos: una espada, una moneda, los sueños, la posesión, esbirros, etc. Cada dios tiene a su vez sus propios objetivos, siempre lejanos al bienestar humano, más cercanos a su propia satisfacción, a escapar del tedio de su posición divina. A su vez también se van relatando mitos y fabulas que componen el trasfondo cultural del Imperio, leyendas olvidadas que cada vez parecen más ciertas.

“-En su soledad, la diosa buscó en el interior de sí misma. Así nació la Luz. Sus hijos, los tiste andii, lo consideraron una traición. La rechazaron. Algunos cuentan que los expulsó. Otros, que abandonaron el regazo de su madre por elección propia. Si bien los magos tiste andii utilizan aún la senda de Kurald Galain, lo cierto es que no pertenecen a ella. Algunos incluso se han abierto otra senda, la de Starvald Demelain.
-Te refieres a la primera senda.
Tool asintió.
-¿Y a que senda pertenecía Starvald Demelain?
-Fue el hogar de los Dragones, Consejera.”

Finalizando:
Es una excelente novela que me mantuvo enganchada de principio a fin, que me ilusionaba con cada lectura y a la que no dudaré en continuar sumergiéndome con los siguientes volúmenes que componen esta saga. Sin embargo reconozco que su estilo no es apto para todo público, no es una lectura ligera y si bien no hay que tomarla con miedo hay que comenzar preparado para sentarse un buen rato con ella.

También me gustaría puntualizar la preciosa re edición que está haciendo NOVA  de toda la saga en tapa dura, con sobre cubierta y señalador de tela; ruego a los dioses que llegue a Uruguay el resto de los volúmenes en esta misma calidad, ya que si bien se ha publicado hasta el cuarto volumen, solo está disponible el primero.
Como critica me gustaría señalar que el tema geográfico se puede complicar ya que faltaría algún mapa más para completar la lectura, que si bien hay varios en la web creo que no hubiera costado mucho imprimirlo en el mismo libro. Como yapa los dejo al final.



Yapa, mapas:




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